Saltar al contenido
Jonatan Almeira

Edgardo Lioca: “Soñaba con ser arquero de Boca o jugar en el Venezuela”

Dialogamos con Edgardo Lioca, jugador profesional de vóley. Repasamos sus inicios, su trayectoria y su presente en PSM Vóley. 

Edgardo Lioca es armador, tiene 26 años y se convirtió en el primer jugador profesional nacido en San Carlos de Bolívar, donde comenzó su carrera en el club Bolívar Signia en 2006. En las divisiones inferiores fue entrenado por Rodrigo Martínez Granado, uno de los actuales asistentes de Javier Weber, técnico de Personal Bolívar. En febrero de 2009, hizo su debut en el primer equipo de su ciudad contra Rosario Sonder donde se dio inicio a su carrera como profesional. Fue parte de las Águilas en las temporadas 2009/10 y 2010/11. En 2012, jugó para Hacoaj y en la temporada 2013-14 lo hizo para Vóley Pilar. Ya en el 2015 volvió a Personal Bolívar donde ganó la Copa Master. Hoy, Edgardo integra el plantel de PSM Vóley, un conjunto nuevo que intentará dar pelea en la Liga Nacional.

– ¿Cómo fue tu elección por el vóley? ¿Desde cuándo lo practicas? ¿Sos el único de tu familia que juega al vóley?

– Empecé a jugar al vóley en el 2002, cuando empezó el vóley en Bolívar con el equipo “Bolívar Signia”. Comencé en el C.E.F n°5 (hoy es el Estadio República de Venezuela) con “Triki” Huarte. Tenía amigos que iban, y por el fanatismo que se había generado yo también me sume.

Lo practico desde los 11 o 12 años. Además de mí, mi hermano juega en la primera del Club Ciudad de Bolívar, mi novia en la División de Honor con Hacoaj, y mi primo Bautista en las divisiones inferiores del Club Ciudad.

– ¿Cuándo te uniste al equipo de Bolívar? ¿Pensaste alguna vez ser jugador profesional?

– En el 2006 se hizo una prueba en la ciudad para hacer las inferiores. Quedé y empezamos a jugar torneos provinciales y la Liga Metropolitana. En el 2008 me inscribieron en la lista de buena fé de primera y una noche de febrero del 2009 me llamó Rodrigo Martínez Granados y me dijo que tenía que viajar a Rosario porque Maximiliano Cavanna se había lesionado, así que arme un bolsito todo apurado y Héctor Bordino me pasó a buscar en la madrugada. Pasamos por Castelar a buscar ropa del equipo para mí y seguimos a Rosario. Jugamos y después fuimos a Paraná para jugar otra vez. Ahí se podría decir que comenzó mi carrera como profesional.

Cuando empezas con algo, sea deportivo, laboral o cualquier ámbito de la vida creo que se trata de ser lo máximo. Cuando jugaba al fútbol en Independiente de Bolívar soñaba con atajar en Boca y cuando empecé a jugar al vóley soñaba con jugar en el República de Venezuela con toda la gente. Por suerte lo logré y es un sueño cumplido totalmente.

– ¿Te sorprendió el llamado o te lo esperabas?

– No me lo imaginaba. Me inscribieron en la lista y cuando me llamó Rodrigo Granados me alegré mucho. Me shockeó (risas). Pero cuando tuve que ir a Rosario a jugar sí me sorprendió, porque yo entrenaba con los chicos como lo hacía normalmente y de repente tuve que ir a ser el armador de Wallace, Arroyo, Spajic, de Guillermo García, William, Meana, era una locura poder compartir los momentos con ellos.

– ¿Qué se siente ser el primer jugador profesional surgido en Bolívar?

– Es un orgullo. Si bien Guido García ya había estado en un plantel de Bolívar en los primeros años, no fue tan contínuo como lo mío.

– Pasaste por varios equipos. ¿Fue por decisión propia? ¿Cómo te fue en cada uno de ellos?

– Estuve en Hacoaj y Morón jugando el Metropolitano y ahora en PSM Vóley jugando la Liga Nacional. Cuando terminé las inferiores en Bolívar quería seguir jugando al vóley, entonces le pregunté a Rodrigo Granados qué podía hacer. Él habló con Kekia Rodríguez y me fuí a Hacoaj. Fue una decisión propia en conjunto con Rodrigo y la gente de Hacoaj (Mariano Silverstein y Kekia Rodríguez). Después me llamaron de Morón, arreglamos y me fuí. Luego me contactó Javier Soldi de Pilar, hicimos las cosas rápido y comencé a jugar allá. Pero éste año fue todo a último momento, ya que Puerto fue el último equipo en armarse.

Para mí, las experiencias en vóley siempre son positivas, no les veo el lado negativo. Con Hacoaj descendimos en mi primer año en el club y luego ascendimos. En Pilar no logramos meternos en los Play Off, pero terminamos jugando mucho mejor en comparación a como habíamos comenzado.

– En el 2015 volviste a Bolívar, fueron sub campeones de la liga  y ganaron la Copa Master, pero hoy sos parte de PSM Vóley. ¿Fue una decisión difícil?

– La decisión de ir a PSM Vóley no fue difícil porque yo quiero seguir jugando al vóley. No por la plata, si no por hacer lo que más me gusta. Es un cambio drástico en lo que es infraestructura porque Bolívar se maneja con otro presupuesto, pero la calidad humana va a estar siempre en cualquier equipo y eso es lo mas importante para mí.

– ¿Cómo es tu presente en PSM Vóley? ¿Con que equipo te encontraste?  

– El presente es bueno, estamos buscando ser constantes en nuestro juego. Hemos tenido muy buenos momentos pero no los hemos mantenido. Nos pasó en Neuquén y contra UNTreF.

A nivel equipo me encontré con buena gente. Ya conocía a varios (Tibaldo y Araya). Con Richard compartí el año pasado y a los demás los conocía de jugar en contra, pero la verdad es que nos llevamos muy bien. El grupo es genial.

 ¿Cómo se preparan para enfrentar esta noche a Personal Bolívar? ¿Cómo se le juega un equipo con
tanto potencial?

– Nos preparamos de la mejor manera. Hay que estar concentrados todo el tiempo, siempre pensando en la pelota que viene. Hay que estar al 100% todo el partido y esperar a que ellos nos den algunos errores para ver si se equipara el juego. Sabemos que son superiores pero nosotros tenemos un buen plantel y podemos traerles problemas si jugamos en buen nivel.

– ¿Qué consejo le darías a los chicos que están iniciándose en el vóley y que sueñan con se jugadores profesionales?

– Que sean perseverantes y que se entrenen todos los días. Que escuchen al técnico y a sus compañeros y que tengan humildad, entrenen mucho y mantengan un compromiso. Personalmente hago eso y todos los días aprendo más, porque quiero ser un mejor jugador.

Fotos gentileza de Edgardo Lioca.

Deja tu comentario aquí