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Jonatan Almeira

“Yo no planifico nada” dijo una vez Sampaoli y lo demostró en Rusia

yo no planifico nada

Jorge Sampaoli, actual DT de la Selección Argentina, había escrito en su libro “Mis latidos” que “yo no planifico nada”, algo que quedó muy bien demostrado en el Mundial de Rusia 2018.

La Selección Argentina quedó eliminada del Mundial de Rusia 2018 en octavos de final ante Francia por 4-3 en gran parte, por no decir en todo, por culpa de su técnico Jorge Sampaoli, quién hace un tiempo escribió en su libro titulado “Mis latidos” (si, escribió un libro) que “yo no planifico nada”.

Yo no planifico nada. Todo surge en mi cabeza cuando tiene que surgir. Brota naturalmente en el momento oportuno. Odio la planificación. Si planifico, me pongo en el lugar de oficinista. Soy el de Alumni del 91. El fútbol no se estudia; se siente y se vive. Parto desde ahí. Yo soy de la calle; negar eso es imposible” escribió Sampaoli en su libro.

¿Entonces? ¿Nunca planificó nada estando en la Selección Argentina? A menos que haya ido contra sus principios (algo que por lo visto no sucedió), todo queda muy claro.

Enzo Pérez de mirar el Mundial desde la comodidad de su casa, pasó a ser titular ante Croacia y ante Francia. Javier Mascherano, pasó de ser uno de los centrales, a ser el cinco de la selección, para luego quedar fuera de la lista de 35 y finalmente ser pieza clave del equipo.

De seguir en cada partido de Racing a Ricardo Centurión y a Lautaro Martínez a no convocarlos en la lista definitiva de 23, ¿Entonces a que fue a cada partido de Racing?. Lo mismo hizo con Pavón, a quién probó toda la semana previa al encuentro con Croacia en el equipo titular, pero la noche anterior al partido lo mandó nuevamente al banco de suplentes, ¿Entonces por qué desperdiciar una semana de entrenamiento con un jugador que no iba a ser titular?

La lista de incoherencias sigue. De jugar con línea de 4 en el primer primer partido a jugar con línea de 3 en el segundo. Jugar con Mascherano y Biglia juntos (con las mismas características), incómodos y desorientados por su posición en la cancha, e improvisar con Salvio de cuatro, cuando es un extremo sin muchos recursos defensivos.

Ante Croacia, improvisó con una línea de 3 que defensívamente se debía transformar en línea de 5, con dos extremos como Salvio y Acuña haciendo de laterales, los cuales (era obvio) dejaron muchos espacios a la hora de defender, espacios que fueron ocupados muy bien por los croatas que rápidamente se dieron cuenta de esa falencia en la defensa Argentina.

Jugar con línea de 5 con dos extremos como laterales necesita mucho tiempo de trabajo, y mucho tiempo es más que cuatro o cinco días previos a un partido en un Mundial.

La obsesión de que los arqueros jueguen con los pies en todo momento, otra improvisación. Los arqueros juegan con las manos. Para que los arqueros aprendan a jugar con los pies, el proceso es largo y no de un día para el otro. Entrenar 10 días antes de comenzar un Mundial es arriesgarse a que pasen las cosas que le pasaron a Wilfredo Caballero (más allá de su actuación personal).

¿Pero Sampaoli no lo vio? Contra Islandia le pasó una vez, cuando dejó corto el pase a Marcos Rojo que casi terminó en gol, luego sucedió dos veces contra Croacia y una terminó en gol, pero DT argentino nunca lo vio, insistió a que su arquero siga jugando con los pies, aumentándole la presión a un Caballero que por un error suyo le estaba dando la victoria la rival, y que cada vez que tocaba la pelota (la tocó más que Messi), todo el estadio lo silvaba, haciendo crecer su nerviosismo.

Pero Sampaoli nunca lo vio, nunca vio nada de nada, por que él no planifica nada, todo le brota naturalmente en el momento oportuno.

En la semana previa al encuentro frente a Nigeria, los jugadores (referentes) se reunieron con Sampaoli y su cuerpo técnico, donde le dejaron en claro que no querían más improvisaciones, que la selección juega con línea de 4 y preferentemente con un 4-4-2.

El primer tiempo ante el conjunto africano fue lo mejor de la era Sampaoli, donde el equipo jugó como sabe, como se siente cómodo, pero ese equipo fue armado por los propios jugadores. Es que el DT no lo vio. En el complemento, se hicieron algunos cambios que desestabilizaron el buen juego argentino, ¿para qué? si veníamos jugando bien. Al final, un milagro como fue el gol de Marcos Rojo, nos dio la clasificación.

Todos pensamos que Sampaoli había aprendido de la lección (aquel primer tiempo ante Nigeria), pero no fue así. Subestimó nuevamente al rival, esta vez a Francia, con dos extremos muy rápidos como Pavón y Di María, pero sin un 9 a quién tirarle los centros.

Puso a Messi como “falso 9”, un tipo de 1,60 de altura metido entre dos centrales enormes más una marca férrea de Kante, haciendo que el 10 deba bajar a mitad de cancha a buscar la pelota y crear juego, ¿crear juego para quién? si no tenemos un referente de área. ¿En el banco? Agüero, Higuaín, Dybala, o en su defecto LoCelso quién en  partidos amistosos demostró poder ser el socio de Messi para crear juego, devolverle una pared en el borde del área o dejarlo mano a mano ante el arquero, pero que en este mundial no disputó ni un segundo, pero claro, después culpamos a Messi por todo.

Argentina perdió ante Francia y quedó eliminada del Mundial de Rusia 2018, no por no tener equipo, no por no tener grandes jugadores, si no por que su DT. “Yo no planifico nada” escribió en su libro, y creo que ya nos quedó más que claro.

Acá les dejo el párrafo que escribió en su libro y que lo pinta de cuerpo entero: Yo no planifico nada.

yo no planifico nada sampaoli