Cómo instalar una SSD paso a paso y acelerar tu PC al máximo (2026)

Si tu PC tarda una eternidad en encender o abrir programas, cómo instalar una SSD suele ser el cambio más notorio que puedes hacer. La clave es elegir el tipo correcto (SATA o M.2), montarla bien y configurarla en Windows sin perder datos. En esta guía tienes el proceso completo, con opciones de clonación (para no reinstalar) o instalación limpia (para empezar de cero).

Cómo usarlo paso a paso (la forma más rápida)

  1. Confirma qué tipo de SSD admite tu equipo (esto evita compras equivocadas).
    • SSD 2.5″ SATA: va con cable SATA (datos) + cable de alimentación desde la fuente (PC de escritorio) o conector interno (notebook).
    • M.2 SATA o M.2 NVMe (PCIe): va en una ranura M.2 de la placa (sin cables). No todas las ranuras M.2 aceptan ambos.
    • En M.2, verifica el largo (por ejemplo 2280) y la llave (muescas “B”, “M” o “B+M”). Si dudas, revisa el manual de tu motherboard/notebook o el modelo exacto de tu equipo.
  2. Haz un backup antes de tocar nada.
    • Guarda lo importante en un disco externo o nube.
    • Si vas a clonar y usas BitLocker, es buena idea suspenderlo temporalmente para evitar arranques fallidos tras el cambio de unidad.
  3. Elige tu plan: clonación o instalación limpia.
    • Clonar: mantienes Windows, programas y archivos tal como están (ideal si quieres rapidez).
    • Instalación limpia: instalas Windows desde cero (ideal si el sistema venía lento, con errores o demasiado cargado).
  4. Apaga el equipo y prepara la instalación con seguridad.
    • Apaga, desconecta de corriente y, si es notebook, desconecta batería si el modelo lo permite.
    • Descarga estática tocando una parte metálica del gabinete (o usa pulsera antiestática).
    • Ten a mano destornillador, tornillo M.2 (si aplica) y, si vas a clonar desde notebook, un adaptador USB a SATA o caja USB compatible.
  5. Instala físicamente la SSD.
    • Si es SATA 2.5″: atorníllala en su bahía (o adaptador 2.5″→3.5″), conecta SATA datos a la placa madre y SATA power desde la fuente.
    • Si es M.2: inserta la unidad en ángulo en la ranura M.2, bájala suavemente y fíjala con su tornillo. No fuerces: si no entra bien, probablemente no coincide la ranura o la llave.
  6. Comprueba que la BIOS/UEFI detecta la unidad.
    • Enciende y entra a BIOS/UEFI (suele ser Del, F2 o F10).
    • Busca la SSD en “Storage”, “NVMe”, “SATA Information” o similar.
    • Si no aparece, no avances: revisa conexión/ranura antes de seguir.
  7. Si usarás la SSD como disco adicional: inicializa y formatea en Windows.
    • En Windows: clic derecho en Inicio → Administración de discos (o Win+X → Administración de discos).
    • Si te lo pide, elige el estilo de partición (en equipos modernos con UEFI, normalmente GPT es lo habitual).
    • Crea un “Nuevo volumen simple”, asigna letra y formatea (NTFS suele ser el estándar en Windows).
    • Si necesitas más detalle del panel, aquí tienes una guía: Administrador de discos en Windows 11.
  8. Si vas a clonar: clona, apaga y ajusta el arranque.
    • Conecta la SSD como secundaria (interna o por USB) y usa una herramienta de clonación confiable (idealmente la recomendada por tu fabricante, si la incluye).
    • Cuando termine, apaga el equipo.
    • Si vas a reemplazar el disco viejo: instala la SSD internamente y deja desconectado el disco anterior en el primer arranque para evitar que Windows arranque desde el disco equivocado.
    • En BIOS/UEFI, coloca la SSD como primer dispositivo de arranque.
  9. Verifica que todo quedó bien y aplica dos ajustes simples.
    • Comprueba TRIM (en Windows, abre CMD como administrador y ejecuta): fsutil behavior query DisableDeleteNotify (si devuelve 0, TRIM suele estar activo).
    • Deja margen de espacio libre: intenta no llenar la SSD al 100% (un 10–20% libre suele ayudar a mantener un buen rendimiento).
    • Si tuviste cortes, cuelgues o sospechas de corrupción, pasa una revisión: cómo reparar discos con CHKDSK en Windows.

Abrir guía oficial de Administración de discos (Microsoft)

Problemas comunes y soluciones rápidas

  • La BIOS/UEFI no detecta la SSD. Revisa que esté bien asentada (M.2) o cambia el puerto/cable (SATA). En notebooks, confirma que tu modelo admite ese tipo de unidad y que la ranura M.2 es compatible con SATA o NVMe según corresponda.
  • Windows detecta la SSD, pero no aparece en “Este equipo”. Normalmente falta inicializarla o asignar letra en Administración de discos.
  • Después de clonar, el equipo no arranca o arranca desde el disco viejo. Desconecta temporalmente el disco antiguo y fija la SSD como primer dispositivo de arranque en BIOS/UEFI.
  • Te quedó “espacio sin asignar” al final del disco. En Administración de discos, intenta “Extender volumen” en la partición principal (si el espacio está contiguo).
  • La SSD va más lenta de lo esperado. Si es SATA, asegúrate de estar usando un puerto SATA adecuado y que el modo sea AHCI. Si es M.2, confirma que la ranura realmente es NVMe/PCIe (no todas ofrecen el mismo soporte).
  • Perdiste un archivo durante el cambio. Evita seguir escribiendo datos en la unidad y revisa esta guía: cómo recuperar archivos borrados en Windows.

Preguntas frecuentes

  • ¿Qué conviene más: SSD SATA o M.2 NVMe? Depende de tu equipo y tu presupuesto. NVMe suele ofrecer mejor respuesta en cargas intensivas, pero solo si tu ranura M.2 es compatible con NVMe/PCIe.
  • ¿Puedo poner una SSD en una PC vieja? Si tiene SATA, casi siempre sí con una SSD 2.5″. Para NVMe necesitas ranura M.2 compatible o una solución con adaptador, y no siempre es recomendable en equipos antiguos.
  • ¿Tengo que formatear una SSD nueva? Si será disco adicional, sí: debes inicializarla y crear un volumen para que Windows la use. Si vas a instalar Windows o clonar, el proceso suele crear/replicar particiones automáticamente.
  • ¿Clonar o instalación limpia? Clonar es lo más rápido para “seguir igual”. Instalación limpia es ideal si arrastras errores, basura o lentitud difícil de explicar.
  • ¿Qué hago con el disco viejo? Puedes usarlo como almacenamiento secundario, pero asegúrate de que el arranque quede en la SSD (y, si lo conservas conectado, que no compita en el orden de boot).
  • ¿Cómo sé si Windows está optimizando la SSD? En “Optimizar unidades” Windows suele gestionar TRIM automáticamente. Además, puedes comprobar TRIM con el comando indicado en la guía.
  • ¿Instalar una SSD anula la garantía? Depende de la marca y del equipo. En muchas notebooks, abrir el chasis puede afectar la garantía si hay sellos o políticas específicas: consulta las condiciones del fabricante.

Si tu objetivo es velocidad inmediata, la combinación más común es SSD para Windows + HDD/SSD viejo para archivos. Y si al terminar notas fallos raros (pantallazos, apps que se cierran o errores de disco), revisa primero el arranque y luego ejecuta una comprobación con CHKDSK.

Sobre el autor

Jonatan Almeira

Periodista argentino especializado en tecnología aplicada, finanzas digitales y medios de pago. Me dedico a analizar herramientas online, billeteras virtuales y trámites complejos para transformarlos en guías simples. Mi objetivo es ayudarte a tomar mejores decisiones con tu dinero y tu tiempo, desde configurar Windows hasta optimizar tus finanzas.

Fuentes consultadas y aviso importante

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